www.som360.org/es

Educar a niños resilientes

Pautas básicas para una crianza positiva
SOM Salud Mental 360
Redacción
SOM Salud Mental 360
crianza faros

El día a día en la crianza de los niños y niñas plantea numerosos retos, dudas y conflictos para madres, padres y cuidadores principales. Ante situaciones difíciles y adversidades, grandes o pequeñas, surgen muchas dudas: ¿estamos ofreciendo una educación adecuada? ¿Somos demasiado estrictos o laxos en las normas y los límites que ponemos a nuestros hijos e hijas? ¿estamos fomentando bien la autoestima y las habilidades de los más pequeños para que puedan gestionar las dificultades de la vida?

Para intentar dar respuesta a estas dudas, la psiquiatra Marta Pardo Gallego, especializada en población infantil y adolescente, certificada en Disciplina Positiva y líder de Programas Alternativos a la Hospitalización, del Área de Salud Mental del Hospital Sant Joan de Déu Barcelona, explica en la charla para familias organizada por el portal FAROS las claves de la parentalidad positiva y cómo practicarla.

¿Qué es la parentalidad positiva?

La parentalidad positiva se centra en fomentar el desarrollo saludable y positivo de nuestros hijos e hijas, a través de la creación de un entorno seguro. Donde prime el cariño, empatía y el respeto mutuo. Realizar una parentalidad positiva es, según Save The Children, respetar los derechos de los niños y educarles sin recurrir al castigo físico.

Este modelo de crianza tiene un papel crucial en el desarrollo de la resiliencia durante la infancia y la adolescencia, una etapa especialmente importante para el aprendizaje de las habilidades que promueven la resiliencia.

La resiliencia es la capacidad que tenemos los seres humanos para hacer frente a los acontecimientos negativos de la vida, adaptarnos a situaciones difíciles, persistir ante la adversidad y recuperarnos después de un suceso traumático o estresante. Es por este motivo que la resiliencia es un factor protector de la salud mental.

Se trata de una capacidad que se va construyendo a lo largo de la vida con la suma de factores individuales propios de la personalidad de cada persona y de la influencia del entorno más inmediato de la persona. En este sentido, la crianza y los vínculos con los padres, madres y cuidadores principales son un factor crucial en el fomento de las habilidades para la vida.

Cuando hablamos de parentalidad positiva, esta engloba, según explica Marta Pardo, los siguientes elementos básicos:

  • Vínculos afectivos cálidos (protectores)
  • Entorno estructurado, límites claros, consistentes.
  • Estimulación y soporte al aprendizaje cotidiano y escolar.
  • Reconocimiento
  • Capacitación, darle competencia e influencia
  • Educación sin violencia (toda forma de castigo físico o psicológico degradante)

Educar sin violencia

Save the Children resumió en diez pautas básicas los conceptos clave para una educación sin violencia:

1. Los niños y las niñas tienen derecho al cuidado y guía apropiados.

2. La parentalidad positiva se basa en: conocer, proteger y dialogar.

3. El vínculo afectivo es determinante.

4. El afecto debe demostrarse abiertamente para que los niños y las niñas se sientan queridos.

5. Las normas y límites son importantes: les dan seguridad.

6. Los niños y las niñas deben participar en el proceso de tomar decisiones y sentirse responsables.

7. Se les puede sancionar cuando se portan mal, pero no de cualquier forma.

8. El cachete, el insulto, la amenaza o los gritos no son eficaces ni adecuados para educar a los niños y las niñas.

9. Los conflictos pueden resolverse sin violencia.

10. Para que los niños y las niñas estén bien, los padres tienen que estar bien.

Considero que he aprendido algo después de leer este contenido.
Este contenido no sustituye la labor de los equipos profesionales de la salud. Si piensas que necesitas ayuda, consulta con tu profesional de referencia.
Publicación: 18 de Abril de 2023
Última modificación: 18 de Abril de 2023