Existen diferencias significativas entre géneros en el uso de las redes sociales. Las chicas tienden a realizar un uso más activo, publicando fotos, historias y participando en retos virales con mayor frecuencia.
El estigma vinculado a las adicciones perjudica considerablemente el acceso y la eficacia del tratamiento. Muchas personas afectadas evitan buscar ayuda por miedo a ser juzgadas o discriminadas.