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Artículo

¿Cómo mejorar las habilidades parentales y el vínculo familiar?

Intervención grupal con familias de adolescentes con un uso problemático de las pantallas
Sònia Fernández Garrido

Sònia Fernández Garrido

Psicóloga Subsección Intervención en Drogodependencias
Centre SPOTT. Diputació de Barcelona
Joan Bosch Vilana

Joan Bosch Vilana

Psicólogo Subsección Intervención en Drogodependencias
Centre SPOTT. Diputació de Barcelona
Atención grupal madres y padres

La creciente problemática sobre el uso de las pantallas en la adolescencia ha generado un aumento de la demanda de atención especializada en esta temática en servicios como pediatría, en centros de salud mental, en servicios especializados de atención a las adicciones, en institutos, etc. 

Algunas investigaciones internacionales muestran como la cantidad de horas diarias dedicadas a las pantallas se ha duplicado durante la pandemia del SARS-CoV-2 en comparación a las estimaciones previas (Xuedi Li et al., 2021). En Reino Unido, el uso de redes sociales está relacionado con un incremento en las tasas de ansiedad y depresión, con dificultades del sueño, con problemas de autoimagen y con ciberbullying. Es un problema creciente, que siete de cada diez personas jóvenes afirman haber experimentado (Royal Society for Public Health, 2017).

Por otro lado, en España, el Informe sobre adicciones comportamentales de 2021 del Ministerio de Sanidad revela que la prevalencia del uso compulsivo de Internet ha aumentado en 2021 (23,5 % respecto al 20 % en 2019), en ambos sexos y en todos los tramos de edad. Se advierte un mayor aumento de la prevalencia entre las chicas (28,8 % en 2021 i 2,4 % en 2019) que entre los chicos (18.4 % en 2021 i 16.4 % en 2019) i en edades más tempranas. De los tratamientos que se inician en las unidades de adicciones comportamentales (UAC) los más frecuentes entre las personas menores de 18 años son la adicción a los videojuegos, con el 76 % de los casos, seguidos de otras adicciones digitales, con el 17 %. Los conflictos familiares, los problemas económicos y de salud son las consecuencias asociadas más frecuentes tanto en hombres como en mujeres.

El abordaje terapéutico de esta problemática a menudo se centra en la atención a las personas jóvenes de manera individual. Sin embargo, las personas más motivadas y capaces de introducir cambios suelen ser la familia o los amigos (Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones. Informe sobre Adicciones Comportamentales, 2021). Así pues, podemos conseguir una mayor efectividad si se complementa el trabajo individual y familiar con la participación de las madres y los padres en grupos terapéuticos.

La prevalencia del uso compulsivo de Internet ha aumentado en 2021, en ambos sexos y en todos los tramos de edad

Los grupos terapéuticos constituyen una oportunidad para encontrar soluciones y superar limitaciones, además del mayor coste-beneficio que suponen.  Los factores que determinan la eficacia del grupo son (Yalom, 1996): 

  • Infundir esperanza.
  • Universalidad.
  • Transmitir información.
  • Altruismo.
  • Desarrollo de técnicas de socialización.
  • Aprendizaje vicario.
  • Catarsis.
  • Recapitulación del grupo familiar primario.
  • Factores existenciales.
  • Aprendizaje interpersonal.
  • Cohesión del grupo. 

Objetivos de la atención grupal a madres y padres

Adoptar el marco conceptual de la «parentalidad positiva» nos permite tener una guía general en la atención grupal a madres y padres para escoger metodologías concretas de intervención y realizar evaluaciones específicas. Este modelo define la parentalidad positiva como los «comportamientos de los padres fundamentados en el interés del menor, que cuida, desarrolla sus capacidades, no es violento y ofrece reconocimiento y orientación, que incluye el establecimiento de límites que permiten el pleno desarrollo del niño» (Recomendación 19 del Comité de Ministros del Consejo de Europa, 2006).

En consecuencia, marcamos como objetivo principal de estos grupos reforzar su competencia parental, lo que resulta determinante en la evolución de la persona adolescente (Hautmann et al., 2008).

Como objetivos secundarios proponemos:

●      Mejorar las habilidades parentales.

●      Reforzar los vínculos y mejorar el clima familiar.

●      Aumentar la percepción de autoeficacia y autoestima de los miembros del grupo.

Tratamiento adicciones comportamentales

Recuperarse de una adicción comportamental

Herramientas prácticas para mejorar las habilidades parentales

El trabajo grupal puede ser del tipo psicoeducativo, más enfocado a la prevención, o de tipo terapéutico, enfocado en la intervención sobre el síntoma presente y en la búsqueda compartida de soluciones. Combinar ambos enfoques permite cubrir el amplio espectro de necesidades y suple las limitaciones de cada modelo de conducción de grupo. 

Los grupos terapéuticos se centran en aumentar el insight y la mentalización. Se persigue promover la conexión emocional en el entorno seguro del grupo, compartir experiencias y aumentar la percepción de autoeficacia en la gestión de la problemática del hijo o de la hija.

Podemos conseguir una mayor efectividad si se complementa el trabajo individual y familiar con la participación de las madres y los padres en grupos terapéuticos.

La vertiente psicoeducativa se centra en la mejora de las habilidades parentales. Disponemos de programas de intervención como PROTEGO (Asociación PDS ,2017). Es un programa de prevención selectiva dirigido a madres y padres con hijas e hijos preadolescentes y adolescentes con el fin de mejorar las habilidades educativas parentales que tienen relación con las adicciones y otras conductas problemáticas.

PROTEGO propone abordar los siguientes contenidos en diez sesiones:  

  • Aprender a definir objetivos de cambio.
  • Implantar un estilo de comunicación positivo.
  • Reforzar las relaciones familiares y la gestión de conflictos.
  • Aprender a establecer normas y límites adecuados.
  • Mejorar el vínculo afectivo y la protección de los hijos e hijas.
  • Adoptar estrategias alternativas de resolución de problemas.

Es importante complementar los contenidos psicoeducativos con recursos específicos para la gestión del buen uso de las nuevas tecnologías. Ofrecer respuestas concretas y prácticas sobre temas de actualidad y material específico relacionados con las tecnologías aumenta la sensación de autoeficacia de los miembros del grupo y de la utilidad de su participación en el mismo. 

Pregunta al experto

Cómo mejorar la relación con las pantallas en casa

Proponemos las siguientes temáticas y materiales (Todos ellos pueden obtenerse fácilmente en Internet. Ver bibliografía adjunta): 

  • Planes digitales familiares.
  • Guías de buenas prácticas adaptadas a cada etapa de crecimiento sobre el buen uso de las tecnologías.
  • Herramientas de control parental.
  • Contratos familiares para el uso de los dispositivos (móvil, tablet, videoconsola, ordenador, etc.).
  • Conocimientos sobre las aplicaciones y videojuegos más populares (Twitch, TikTok, Discord, Roblox, etc.).
  • Procedimiento a seguir en situaciones de riesgo (ciberbullying, sexting, grooming, fraude online, apuestas online, etc.).

Evaluar las competencias parentales del grupo

En el formato de intervención grupal es adecuado evaluar las competencias parentales previas y posteriores de los participantes en el proceso de tratamiento. Evaluar al inicio nos permite conocer las necesidades de las personas del grupo. De este modo, se podrá adaptar el contenido y potenciar las competencias más desarrolladas y promover la adquisición o mejora de las habilidades más carenciadas.

La evaluación al finalizar la intervención grupal nos aportará información de la eficacia del tratamiento realizado, ideas de mejora para los futuros grupos y material de análisis sobre los factores que han intervenido en los cambios. 

Un instrumento de medida útil y congruente con la corriente de la parentalidad positiva es la Escala de Parentalidad Positiva (e2p). Las competencias parentales vinculares se manifiestan principalmente a través de prácticas de crianza socioemocionales (Bornstein & Putnick, 2012), que son las que explora la escala e2p. Los componentes de la competencia parental vincular son cuatro:

  1. La mentalización
  2. La sensibilidad parental
  3. La calidez emocional
  4. El involucramiento parental en los distintos aspectos de la vida cotidiana de los hijos.

La Escala de Parentalidad Positiva (e2p) es un cuestionario muy sencillo que puede contestarlo cualquier persona adulta responsable de la crianza. Su objetivo es identificar aquellas prácticas utilizadas al relacionarse con los hijos e hijas a cargo.

El resumen, el uso problemático de las tecnologías digitales es cada vez mayor entre las personas jóvenes a nivel mundial, debido a su uso extendido en todas las esferas de la vida diaria.

Las madres y los padres tienen el desafío de gestionar el uso de las pantallas, promoviendo sus beneficios y evitando los riesgos asociados a los que son vulnerables sus hijos e hijas.

A las personas que ya tienen un uso problemático de las pantallas les es muy difícil tener consciencia del problema y pedir ayuda. Por ello, es importante que las familias participen en el proceso terapéutico, y una manera de reforzar esta implicación es con su participación en los grupos para madres y padres. El grupo aporta a los miembros acompañamiento, apoyo, soluciones y ánimo para superar las propias limitaciones.

Para los profesionales el grupo representa un mayor coste-beneficio. Si se combina el formato psicoeducativo con el terapéutico se consiguen atender un mayor espectro de necesidades. Se recomienda siempre evaluar el proceso grupal para observar el impacto de las intervenciones y obtener información sobre los aspectos a mejorar.